Cada día son más las personas que configuran su perfil y suman batallones de amigos virtuales en comunidades como Facebook. El marketing sigue la tendencia de cerca: aumentan las acciones para posicionar productos y hacer branding
La mayor red social del mundo según ComScore, con 120 millones de usuarios activos, tiene serios problemas para monetizar la estructura creada por Mark Zuckerberg. Claramente, no pasa lo mismo con la cantidad de adeptos: cada día son más las personas que configuran su perfil y suman batallones de amigos virtuales.
Mientras crece el fenómeno de encontrarse con viejos compañeros del colegio, conocer gente del sexo opuesto, debatir, exhibirse y encontrar allí algún contacto profesional, las acciones de marketing en este tipo de portales aumentan en cantidad y creatividad.
En la Argentina, hay 241.000 internautas que declaran ser creadores de un espacio propio en alguna red social digital, según datos del TGI que difundió Ignis. De ese total, un 59,5% son hombres y un 40,5% mujeres. El 70% son solteros y tiene un nivel socio-económico BC. Además, el 80% tiene entre 12 y 35 años, y el 45% trabaja.
Dentro de aquel universo, las posibilidades de segmentación del target son enormes. Los responsables de Facebook aseguran que los avisos pueden enviarse a los usuarios según género, edad, ubicación geográfica e intereses personales. Este último es precisamente el ítem más delicado. A fines del año pasado, esta red dio marcha atrás con un sistema de publicidad que enviaba mensajes a los contactos de un usuario cada vez que éste adquiría un nuevo producto.
“Es cuestión de respetar al usuario. Son ellos los que nos sostienen. Si lo inundo con publicidad, no lo voy a fidelizar, voy a generarle una imagen negativa. Cuando una empresa contrata el formato layer éste sólo se muestra una vez cada 12 horas a cada usuario. De esa manera, también se optimiza la llegada al cliente”, dice Leandro Santoro, director comercial de psicofxp.com, red social de contenidos del mercado hispano.
Santoro asegura que existen diversos grados de arrojo entre las empresas que deciden participar del sitio y que algunas ingresan cuando ya se está hablando sobre ellas. Es lo que le pasó a Movistar, que percibió que un grupo de usuarios del sitio hablaba de la marca y decidió sumergirse en el diálogo patrocinando una comunidad que ya existía. Otras, como Fibertel, optaron por acompañar una campaña en los medios masivos con una acción en psicofxp.com.
“Las conversaciones en las redes sociales ya existen. La diferencia es qué se hace con eso. Si se interviene activamente o no”, sostiene Santoro, que sugiere que la explosión de las redes tienen algo de la lógica de Gran Hermano. “Es un cambio cultural muy fuerte. Hace diez años la vida privada era privada, la gente era reacia a volcar datos personales. Hoy, en cambio, pone todo tipo de datos en Sónico o Facebook porque justamente el fin es conectarse con quienes comparten sus intereses”.

Escrito por joseescribano 